30.11.08

Aprendiendo a disfrutar -nos-...


El viernes, tuvimos -Manolo y Gertrudis (yo)- el placer de presenciar la inolvidable actuación de Nora, en el colegio/centro cultural donde aprende, hace 3 años, la danza flamenca.


¿Qué decir de ella?...Era puro disfrute, alegría, desenfado, risas...
Todo lo que a nosotros, jóvenes idiotas y pudorosos, nos falta (No a todos, a casi todos).

Nos regaló mucho para sonreír...

Y en menos de una hora, nos convirtió en ORGULLOSAS HIJAS. Que se esmeraron, a fuerza de deformar nuestras caras con gestos rídiculos, en no soltar ni una lágrima...
Sin embargo, esto, no evitó la emoción.
Ya que, aunque las lagrimitas no vieron la luz, se amontonaron en nuestros abultados corazones.

Y el resto del mundo desapareció...

Sólo quedábamos nosotras...sintiendo...cada tacón contra el piso del escenario, el habilidoso y delicado movimiento de sus manos , la pollera roja revoloteando sin pensar...

...pero sobre todo su placer...y el nuestro.

Gracias Ma!...

22.11.08

Dulce...dulce

Hoy, volviendo en la combi camino a capital, me surgió lo siguiente...

(Nunca miré la cara de mi acompañante de asiento, pero solamente escuchando el ruido -de lo que podría ser un paquete de caramelos...o algo así-. Decidí que era una nena...de unos...12 años, pongámosle)

¿Será que los chiquitos disfrutan tanto de llenarse los cachetes de golosinas y azúcar, comiendo con placer y sin mesura;

Para así mitigar la amargura,
que luego se instalará de la mano de los hilos blancos que ocuparan distraídamente sus cabezas, cuando lleguen a ser adultos?.

Yo diría: niños no consuman tanto azúcar, la diabetes no da placer y aparece sin mesura.

Otra cosa,
¿No te pasa que te gustaría retener a las personas que más querés, con el deseo egoísta y retorcido, de no ser vos el que tenga que verlos partir antes?. A mi si.

Para vos:


Te mando varios dulces...
Sé que no completan la ausencia...


Pero, quiero hacer menos dolorosa tu amargura...

Y que puedas sonreirle a tu tristeza...

Un beso en la frente.