Pensé que no iba a reincidir en este tema. Pero la verdad, que la virtud "highlanderesca" de "la obra en construcción", hace que se me descascaren, poco a poco, las pelotas de la paciencia.
No sé si recuerdan la descripción que hice, tiempo atrás, de mi casa (sino, hacé click aquí). Bueno, la cosa no mejoró. Se modificó, sí. Pero para peor...
Como un juego de persecuta nauseabundo, TODO, se vió reducido a una habitación. Sí, han leído muy bien. UNA sola pieza, para: familia (3), muebles (varios), gatos (3), ropa (montones), cajas-cajitas-pelusas (millones) y ETC.
Si antes la mudanza se realizaba de pieza a pieza. Ahora, aplicamos la innovación minimalista, en cuanto al traslado y la búsqueda de espacios, de baldosa a baldosa. |este es el momento en el que toman un respiro| Cual japonés automatizado, se calculan los movimientos. Cada ente de esta casa, tiene su lugar asignado.
Los inconvenientes, fluyen como el agua... por ej., si usás la PC al momento de dormir, y a alguna (Jimo/Normi/Carolo) le tocó el colchón-al-piso. La posición del usuario de la compu, obstruye la visión del durmiente que pretende ver la TV. Por tal, el 1° debe agacharse, desplegando las habilidades aprendidas en las clases de streching-pilates, para convivir en armonía y no contracturarse el cuello.
Otra vez, la proyección de la obra se fue de mambo. La platita no alcanzó, y la construcción quedó truncada.
Sr. Arq. sépalo, nos queremos. Pero no tan cerca.
Fumaré un sahumerio,
y le ofrendaré galletitas al Gordo TODO.
Estado anímico: "Sueño Profundo" de Banana Yoshimoto.
Conclusión/pregunta al cielo: ¡¿Quién carajo dijo que las 2das. partes, son mejores?!