
Ya extrañaba
esas sobremesas.
Debatimos sobre varios temas. Los preferidos: sociedad, valores humanos, la colectividad japonesa, etc.
A veces (muy seguido) pecamos de monotemáticas. Pero en el fondo nos gusta.
Varios se han retirado aturdidos de estas contiendas verbales. Otros tantos, se anulan y pierden la mirada por algún rincón del
comedor/pieza/etc., porque se les quema el cerebro.
Sea lo que sea, después de varias horas,
resolvimos TODOS, toditos los problemas del mundo.
Y ya nos podemos ir a dormir intranquilas (mientras tanto, la utopía sigue esperando)...