28.7.11

El jardín de Oji


Ando necesitando un poco de esto.
/Vaciada estoy/

“Recordar: del latin recordis. Volver a pasar por el corazón”
(Eduardo Galeano)

14.7.11




...Y ocurrió o se escurrió un día.
Se vió en el espejo y odió lo que creyó que veía.
Convirtió en creencia la superficie.
Y quiso arrancarse los ojos.
/Golpearse la piel/Desgarrar las palabras.

Al rato, apuntó a la nariz, tan ñata -miraba-
Insultó sus centímetros de altura. Estiró el cuello y puso en puntas sus pies.
Era incómodo, se CAYÓ... calló.

Lloró muy fuerte. Pataleó y chilló.
Hasta que comenzó a olvidar-se-. Acomodó su ser invisible.
TropIezaban los Pies chiquitos.
/siempre en puntas/
Huía.

El silencio la comprimió, y no quiso resistir más el nudo.

... un hilo de palabra se le salió de la boca ...


7.7.11


Érase un vez, el instante en el que accedimos
a envasar identidades, a etiquetarlas y a ordenarlas. Firmes.

Lo importante: ahí quedaron. Inamovibles.

Como monitos, golpeamos aquello que queremos romper, para que se abra y se deje.
Identidad embotellada| lastimosa insistencia.

Hasta que un día,
un dedo brujo, abrió el ojo.

Y pudimos ver, que no (se) para ni afuera, ni adentro.
Que se esconde, se arrastra, bailotea, se disfraza.

Da giros.
Retuerce y Estalla.
Los bolsillos no la atan.

Cada contacto, la nutre y la desteje.
Y lo importante: siempre continuará...