7.3.10
"El derecho al delirio"
"El derecho a soñar es el único derecho que parece no haber mermado a lo largo de los siglos. El ser humano sigue imaginando mundos y creyendo en posibles futuros, aparentemente, inalcanzables. El escritor uruguayo Eduardo Galeano apela a esta capacidad de superación en el texto El derecho al delirio de su libro Patas arriba. La escuela del mundo al revés: 'Aunque no podemos adivinar el tiempo que será, sí que tenemos, al menos, el derecho de imaginar el que queremos que sea'.
La joven donostiarra Nerea Ganzarain (1987) partió de este escrito para crear un vídeo de mismo nombre en 2009. Lo colgó en Internet y el éxito es rotundo, más de 117.000 visitas y el agradecimiento del propio Galeano. Ella lo atribuye al 'sentido de humanismo que tenemos todos aunque se nos intente siempre coartar'..."
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2 comentarios:
Algunos no pueden ni descansar lo suficiente como para entrar en el estado r.e.m. del sueño, otros sufren insomnio y ni despiertos pueden soñar... condenados a la pesadilla de la vigilia. El señor analista nos dice que todo lo soñado esta anclado con la realidad. La tele nos dice con que objetos deberíamos "soñar". El grito del reloj despertador es mas fuerte que la voluntad de seguir soñando.
Soñamos con seguir soñando un sueño después de despertar, pero el ruido del tránsito, los celulares, el jefe, nos pellizcan sin parar para recordarnos que solo cuando estamos solos en nuestra oscuridad podemos tener un poco de esperanza en que todo, todito... puede cambiar.
El cerebro necesita un descanso, el cuerpo también, pero lo que más necesita descanso es el deseo de poder, la obsesión, la avaricia, la apatía, la maldad y el egoísmo... Si se tomaran una corta pero efectiva siesta nos daríamos cuenta que podemos ser mejores de lo que pensamos.
Y bue, nada va a cambiar ... la historia es cíclica.
Yo me voy a dormir, espero poder soñar con que soy un rico gerente de un banco con 20 casas por todo el mundo, dueño de una isla del caribe, con muchas minitas de todos los colroes, con una extensa colección de autos y pinturas.
Nos vemos
Primo
No hay dudas de que Galeano inspira.
Quiero ser más optimista, y pensar en que las cosas si van a cambiar. Que algún día, vamos a mirar más de cerca a la historia pasada, para hacernos cargo del presente, y no volver a mandarnos las mismas cagadas.
Faltó agregar a tu sueño final, que ese empresario multimillonario, desea morir enredado en una orgía, de un paro cardíaco, ja!.
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