Ladra, ladra y ladra...te está matando la paciencia...
...Pero no lo odies.
¿Te das cuenta?,
sólo te estás resintiendo.
...Es que a él le duele, y entonces llora.
Porque está sólo aúlla.
Y no va a parar,
hasta que los que tengan que escucharlo,
por fin lo vean.
...Y otros por ahí están pensando,
en como les gustaría ponerle un bozal a tu quejido.
Y vos,
vos querés que ya no tenga tanto miedo.
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