21.2.10

Sobre los que me coartan la libertad de mirar el cielo



Aprovecho este espacio, para denunciar...

1º) A mis vecinos "nuevos": Porque con su casa ultramoderna, me taparon el sol y el viento. Si en la antigüedad las culturas se definían -entre otras cosas- por su arquitectura; En la actualidad... y bueh, estamos fritos. ¿Qué pueden decir de nosotros, seres del nuevo milenio, una serie de cuadrados superpuestos color cremita?, ¿qué diran los futuros arqueólogos y antropólogos (si es que la humanidad dura un rato más) cuando encuentren nuestras ruinas?, podríamos decir que, estas civilizaciones construían su cosmovisión basados en la repetición de un estereotipo. Seguramente siguiendo el módulo del "cuadrado". Suponemos que haciendo referencia a las divinidades que adoraban: Sta TV y Sta PC. Practicaban el sacrificio, sobre todo del tiempo...

2°) A mi perro Pancho: Porque su producción masiva de materia fecal, convierte a mi terraza en un campo minado de teresos. Y uno puede pensar, y bueno, en vez de quejarte levantá la caca. Pero cualquier intento de mantenerla limpia, es en vano, En serio, No puede parar de poblarla. Y también se puede pensar, y enseñálo, los perros aprenden. Este no, Sra., no aprende, se lo aseguro. Se unió a la familia, de grande, ya con sus mañas y caprichos arraigados a su fibrosa e hiperactiva pequeña contextura perruna. 


Es así, que por la culpa de los de al lado y por el perro choto, la pobre niña vieja, Gertrudis, no puede disfrutar de una vista panorámica de cielo y sol, en su terraza.   

No hay derecho.


Gertrudis (la que nació vieja, portadora de escoliosis)

Dto. de quejas 

Foto: Tomada desde la terraza del Beto, Rep. de Mataderos.


10.1.10

Verdades I




Bo-lin: Por eso muchas veces me olvido de saludarte...

Ponkichi: O_o'

Bo-lin: ...Es que últimamente andás con el nivel espiritual muy bajo.




8.1.10

SobreMesa


Ya extrañaba esas sobremesas.
Debatimos sobre varios temas. Los preferidos: sociedad, valores humanos, la colectividad japonesa, etc.
A veces (muy seguido) pecamos de monotemáticas. Pero en el fondo nos gusta.
Varios se han retirado aturdidos de estas contiendas verbales. Otros tantos, se anulan y pierden la mirada por algún rincón del comedor/pieza/etc., porque se les quema el cerebro.

Sea lo que sea, después de varias horas, resolvimos TODOS, toditos los problemas del mundo.
Y ya nos podemos ir a dormir intranquilas (mientras tanto, la utopía sigue esperando)...



27.12.09

Sobre la felicidad...



Como leía mi hna. el otro día en la revista "Barcelona", ahora cualquier boludo puede escribir un libro de autoayuda, con sus teorías boludas, para que un infeliz boludo lo compre (lo digo sin absolverme de culpas, yo consumí Bucay, lo admito).

He aquí un asomo de mi teoría personal:

Siempre que pienso en el "estar feliz" se me vienen a la mente dos imágenes, dos fotografías de dos personas queridas por mi o por mis seres queridos, que ya no están en este plano existencial:

1. En la 1º, un adolescente se sostiene con sus brazos de algo parecido a un "mástil". Seguramente en algún matsuri (festival japonés). Una acrobacia admirable, porque su cuerpo, está casi perpendicular al palo (sostén). Y vaya uno a saber a que altura del piso estaba. Pero lo más impresionante de todo, es la sonrisa, la alegría que irradia. Esa energía que funciona como real motor para la acción. Y que trasciende el momento en el que fue tomada la foto (hace más de 40 y pico de años, creo). No tengo dudas de que él, se mantenía allí arriba, gracias a la felicidad que colmaba toda su alma aquél día. Sólo el cielo podía frenarlo.

2. La 2da., es el retrato de un joven, en una largada de una carrera de atletismo. La foto, también es en blanco y negro (de algunos años menos que la anterior). En este caso, la fuerza la emite el cuerpo en tensión del atleta. Y no es necesario mirarle el rostro para darse cuenta de que se sentía realmente "vivo". Rápido como vivió, se fue. A gran velocidad, pero dejando miles de añoranzas en las gentes que lo quisimos, y que lo conocimos. Él era fuerza, acción, empuje. Y sin darte cuenta, sin premeditarlo, ¡pucha que nos dejaste tanto para extrañarte!...


No tengo ninguna de las dos fotos. Porque ambas forman parte de los tesoros de sus familias más cercanas. Ellos decidieron irse juntos, con algunos meses de diferencia. Y los dos, generaron una gran tormenta de cambios y crecimientos en las vidas de muchas personas (dentro de las que me incluyo).
Lo que digo, es que a pesar de no poder contemplarlas diariamente, no hay día en que no recuerde "esa sonrisa" y "esa fuerza". Sobre todo en los momentos en los que me olvido de lo valioso que es estar vivito y coleando.
Y pienso que no es casual, que sus partidas, hayan sido de las más frías y dolorosas que viví en estos últimos tiempos, con plena conciencia de todo.
A estos dos hombres les agradezco enseñarme la muerte. Pero sobre todo, enseñarme más sobre la vida. Que no viene gratis...
Así que ahora que estamos superando las febriles navidades (Papá Noel es un ladri, sepanló). Es momento de condensar, todo lo que alegra y lo que duele, en un fuerte y firme deseo para el 2010. ¡Porque a mi la renovación de los ciclos me pone muy contenta!

Reciban mis deseos de felicidad, amor/es, salú (de a montones), nuevos objetivos, sueños a rolete, para este año que se acerca;
Deseos de que no se extingan los valores, el respeto, la tolerancia, lo humano del ser humano que cada vez está más olvidado;
Y apostar, por la renovación de los ciclos vitales: Miedos, prejuicios, envidias, relaciones cansadas y enfermas, mentalidades embobadas y embotadas, que se retiren a dormir una larga siesta, ¡que de sus restos nacerán nuevos brotes!; Por recordar todos los días, que cada uno tiene una función en esta vida, que todo lo que hacemos/pensamos/decimos, genera una gran ola expansiva que afecta al entorno, y que el entorno nos afecta. Que estamos profundamente unidos con los demás seres vivos (pensar también en plantas, animales, la Madre Tierra) por vínculos invisibles -para los sentidos- y muy necesarios, para darnos vida entre sí.

Por todo eso y mucho más,
Salúd! Chín- chín! Kanpai! (siempre a los ojos)!!!

¡Son los deseos desde mí, para ustedes!
CaRo Y.



8.11.09


Imagínense un infieeeeerno, si gente hagan el esfuerzo, la Santa Iglesia no invirtió cospeles al pedo para que nos saquemos de encima la imagen, así como si nada.


Un infieeeeerno...

-¡Negociemos muchachos!... perá, perá, tránqui, no te precipités. Escuchame, vos me liberás la zona donde estás y yo los dejo tranquilos en la azotea, ¿si?-.

-¿¿¿Y como sabemos que no nos vas a cagar???- gritaron al unísono los conflictuaditos. Naaa, de ninguna manera, ofrecenos alguna garantía más, algo -.

- Ok, oukei... ATENCIÓN!!!, en definitiva, eso es lo que buscan, no?. Les llamo a los medios, a ver perá...
(Agarra el celuloide....y se ve que está hablando para convencer al del otro lado del teléfono)

Listo gente, "conchudita histérica TV" está viniendo para acá.

-Ahora nos estamos entendiendo mejor. Bueno, te liberamos el estómago y te devolvemos la energía, pero de la cabeza no nos rajas eh... y queremos que no dejes de ocuparte de nosotros, no te hagás la gila!.-

(Una ducha calientita, y el fuego estomacal cedió)


Cosas que pasan cuando la ansiedad y los conflictos superan el stock de uñas que hay para comer, la voluntad y las ganas de dejar de lado el pelotudeo-emo que conlleva a una inevitable nueva crisis existencial.

Digo,
O se inventa un nuevo orificio corporal para dejar salir las soretitudes del pensar al pedo, y de paso que se aireen ahí arriba;

O, empiezo terapia...



27.10.09

"Las pequeñas memorias"






"...El niño que fui no vió el paisaje tal como el adulto en que se convirtió estaría tentando de imaginarlo desde su altura de hombre. El niño,durante el tiempo que lo fue, estaba simplemente en el paisaje, formaba parte de él, no lo interrogaba, no decía ni pensaba, con estas u otras palabras: "¡ Qué bello paisaje, qué magnífico panorama, qué deslumbrante punto de vista!..."

José Saramago
"Las pequeñas memorias"



Hablo también de mis pequeñas memorias,
las tengo enterradas en el jardín de mi infancia,
ahora ya bien muerto de flores.
Quiero recorrerlo y guardarme los fantasmas en los bolsillos,
todos y cada uno.
Y permitir que me duelan.

Confío apretando los labios,
que de un brote de nostalgia,
se abrirán nuevos recuerdos...