Hoy es noche buena/navidad, dijeron los que escribieron la historia de Jesús & cía.
Ayer por la tarde me tocó ver un poco de tele, un noticiero poco feliz. Y ahí se veía lo que parecería ser el reflejo del estado de las cosas. Si Sra./Sr., las cosas están tan mal como Ud. sostiene, la clase media/alta tiene hambre... de turrón, matambre, pan dulce, vitel toné, etc. y de chóping también.
Acá en casa por suerte no tenemos más el mandato divino de armar el arbolito (y menos mal, no entraría en ningún lado). Tampoco de hacernos ni recibir regalitos (ha pasado el minuto de gloria, tierna infancia). Bah miento, Norma si nos da regalito: bombachas rosas para estrenar en Año Nuevo =D
Si hay algo que valoro mucho de las fiestas, es la posibilidad de que la familia se junte. No importa si ya no es la misma que el año anterior. Juntos, se da la posibilidad de compartir la noche y las ausencias. Todos sabemos y sentimos eso, en época feliz pero de llaga abierta.
Así que por más que, en algunos casos, hay que gambetear con la mejor careta la situación de mesa fliar. Hay algo como mágico en eso de saber, que justamente esas personas (agretas o no), son las que elegiste para compartir la vida (karma).
(Eso es estado pre-navidá, parecido a lo que acontece en las pelis pochocleras, donde todos están requetefelices, lindos y se quieren. La otra parte, el detrás de escena, quedará para otra oportunidad)
Ah, foto: calado de carolito "un brote, o algo así"