28.1.09

Hace shh...




...Me encontré una lechuza en el papel...


20.1.09

*Me lo dijo un MoSquIto...

...ayer a la noche*

-BzzBzzBzZ...¿sabés con quienes tenés q tener mucho cuidadito?-

-¿Con quienes?- pregunté yo, mientras puteaba al puto mosquito...

-Con todos aquellos que se cuelgan una linda sonrisa para hacer maldades. Pero fijáte bien, porque no pueden esconder muy bien del todo las costuras. Por lo general, están anudadas en sus nucas, pero expuestas- me contaba el bicho, mientras me hacía el gesto de atarse una careta a la cara-.

-¿Y si no puedo mirarle la nuca?. Porque obviamente saben que si uno se da cuenta de eso, están "moridos".-

-AhH!...es re fácil. Se les escapa la maldad por algún lado. Porque este tipo de malos, son de los que se contienen viste'. Se las tienen que ingeniar para que no se les acalambre la risita. Son lentos y silenciosos. PEEEro! -acá se pone más interesante la cosa- cuando no dan más, tosen. Tosen mucho. Escupen en minúsculas partículas de babas...su veneno a cuentagotas. Y si, los catarros les sirven para expiar culpas...a ver si todavía se mueren atragantados...-


14.1.09

Qué cosa!, no?



Últimamente, este pedazo del libro "Las ciudades invisibles" de Ítalo Calvino, me estuvo resonando mucho en la cabeza...

(extracto del diálogo entre Kublai Kan y Marco Polo)

"...Y Polo:

-El infierno de los vivos no es algo que será; hay uno, es aquel que existe ya aquí, el infierno que habitamos todos los días, que formamos estando juntos. Dos maneras hay de no sufrirlo. La primera es fácil para muchos: aceptar el infierno y volverse parte de él hasta el punto de no verlo más. La segunda es peligrosa y exige atención y aprendizaje continuos: buscar y saber reconocer quién y qué, en medio del infierno, no es infierno, y hacerlo durar, y darle espacio."


Mirá vos! depende de cada uno!


(Infierno! para los colectiveros que ayer nos cagaron, cobrándonos $1.25 el boleto!. Eso no se hace, malditos)



8.1.09

/Sentires fugaces/


Me guardé un olor rico en la nariz...



De esos que se huelen con la memoria...



Y se escapan rapidito...


27.12.08

*CoLoRiToS*



Alguien me pidió que hable de creatividad. Más bien de talentos, ¿Innatos o logrados mediante el esfuerzo?. (Abro el debate...)

Yo pienso que:

Todas las personitas, una vez que asumimos la responsabilidad de hacernos cargo de nuestro primer respiro, poseemos los talentos dormidos. Quizá muchos, quizá uno. Eso no me importa.

¿Qué me importa?:

Admirar a los/as que se animan a hacerle frente a lo que vienen arrastrando de diferentes vidas. Es decir, si no te hacés cargo hoy. Vas a tener que hacerlo en algún momento...o esperar reencarnarte en una lechuga, sin otro talento más que, ser parte de una nutritiva -si no abunda en pesticidas- ensalada (Perdón plantas, por subestimarlas, es sólo para dar un ejemplo).

A que voy con todo esto...

Confío en que si uno se infla de coraje. Y reduce el miedo al mínimo. Los talentos de a uno...van a ir floreciendo poco a poco.
¡Ah! y a no olvidarse de la voluntad. Es una buena amiga, sólo que hay que tenerle mucha paciencia y empujarla bastante. Porque peca de sedentaria, ¡la muy turra!.


Eso es todo por ahora...

Apartado: La obra de arte que ilumina este posteo. Es de una persona demasiado amada por mi. Cuando pude admirar cada una de estas ventanitas al mundo, me derretí de ternura, amor, y alegría.

Y si te asomaras de vez en cuando por ellas, a mirar para adentro. Te quedarías tan tranquilo por la infinidad de vientos que soplan tu alma...


19.12.08

Omedetou!

Fue el año pasado, en mi viaje a Japón. Venía del paraíso de Okinawa, del jolgorio de haber participado en una vivencia de todos colores.
Sin embargo, todo lo que traía, chocó con la espesa nube de tristeza que se respiraba -si se podía- en Aichi-ken.

Pensé que eran cuentos...vivencias sin suerte. Pero era muy real. Y a la vez, irreal. Cada cosa que los rodeaba, se teñía de ese gris gastado. Gastado, pero excesivamente ornamentado, con la historia que cada uno elegía interpretar.

Los que sobreviven, revuelven en sus adentros. Hasta encontrar alguna lucesita. Ahi es cuando se dejan arrastrar por el deseo. Esa cosa tan linda, que te hace sentir pleno.

El resto, caminan como muertos (¿los muertos caminan?). Y se van topando una y otra vez con los muros del miedo. Aquellos que afianzan sus raíces en alguna parte oculta del pensamiento. Al lado del remordimiento, la culpa, la cobardía.

Pude sentirlo. Me sentí triste. Y aunque no quisiera, sabía que estaba obligada a estarlo. Porque no tenía derecho a estar contenta. No, ahi. No, rodeada de tanto dolor agudo. Y frío.

Pero, también encontré otros sentires...
¿Viste que te contaba que había una luz?. Escondida, claro.

Fue en una sala de ensayo. Mis protagonistas y su banda iban ahi, a respirar. Una bocanada de aire fresco recorría el entorno. Ya el aire, no resultaba pesado. Ya no importaba que algunas vidas estuvieran resignadas.

Y como cuando el viento de verano te sopla la cara...sentí palabras que flotaban ante mis ojos:


"...Y mientras tus dedos ahogan las cuerdas...tu alma respira aliviada..."



A las almas aliviadas les dedico estas líneas;
A las que todavía no se animan, pero quieren también;
A las que buscamos, porque queremos;
Y a las que no quieren, por no animarse...


Apartado: FELICITACIONES HUGO POR EL INGRESO AL CONSERVATORIO!!!...seguí respirando a lo loco!!! =D




16.12.08

*Jugando Calado*


Bueno, bueno. Luego del post exitosamente exitoso de "Hugo chinchudo". Vuelvo, para retomar las riendas de mi blog.


A la foto aquí presente, la voy a adornar con las simpáticas palabras que escribí. Para luego ser caladas en el papel. (Ahí están Kochi y Pika).




Uno tras otro, los minutos se agolpan.
Desde el primer momento en que abriste tus pupilas a la luz del mundo.
Los primeros pasos de la mano de ella, segura, protegida.


Sin embargo, el asombro.
Esa capacidad que busca sin respiro algo.

Es lo que te hace querer reaccionar.

Podrías estar volando hacia algún otro sitio,

despegando tus zapatos del asfalto pesado.
O tal vez prefieras dejarlos ahí,
quietos;

O elegir distraerte con esa flor,
aquella que interrumpe la realidad
y entorpece la razón.


Quizás, simplemente,
quieras darte espacio.
Y descansar, relajar, permitirte.

¿Será que ya se hizo tarde?


Revolviendo el tiempo.

Pequeños grumos de posibilidades
esperan ojos despiertos,
que se animen a deshacerlos.